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Notas de interes |
Consejos útiles para la navegación |
Quienes tienen la dicha de tener
un velero, pueden emprender jornadas asombrosas navegando por las
costas más cercanas, y pasar días diferentes y maravillosos,
en familia o con amigos. No obstante, nunca está de más
tener presentes a la hora de navegar un velero. Y lo mismo corre
si efectuamos una excursión contratada a terceros.
Seguridad en alta
mar
Todo velero debe estar equipado con cierto material
de seguridad obligatorio, y aprobar las inspecciones de seguridad
que se realizan periódicamente para verificar que cumplan
con las normativas vigentes. Asimismo, tanto el capitán como
la tripulación deben ser personas tituladas y calificadas,
que sepan cuidar de las personas a bordo del velero y manejar cualquier
situación. Por este motivo, las personas a bordo deben obedecer
todas las instrucciones que reciban, ya que siempre se darán
con un motivo justificado.
A bordo, debemos disponer de un botiquín,
pero por si acaso, siempre debemos tener a mano medicaciones especiales,
o que debemos tomar habitualmente.
Equipamiento que debemos llevar
Si bien el velero debe contar con cierto equipamiento
obligatorio como salvavidas o impermeables, lo cierto es que hay
ciertas cosas personales que es conveniente llevar. Las cantidades
de mudas pueden variar dependiendo de si hacemos un viaje de uno
o dos días, o muchos más:
- Traje de baño
- Remeras
- Shorts
- Pantalones náuticos
- Campera (por si es una época fría o si zarpamos
de noche)
- Zapatillas de suela blanca (para no manchar la madera del barco)
- Toallón
- Gorra
- Pantalla solar
- Anteojos de sol
- Equipo de buceo (en el caso de que nos guste este deporte)
- Bolso flexible (no una valija rígida)
Si navegamos con niños
Normalmente los niños disfrutan de este tipo
de actividades, conocen el mar, se familiarizan con él y
con todas las criaturas marinas que estén en contacto con
el mar. No obstante, a la hora de contratar un servicio de excursión
en barco o velero, es preferible notificarlo, ya que hay sectores
en los que no se permiten niños, por preferencia de algunos
pasajeros.
A bordo, hay que estar vigilando a los niños, enseñarles
que no deben asomarse por la baranda, y demás, para tener
un viaje seguro, confortable y placentero.
Consejos para la navegación
1. Antes de hacerse a la mar
Compruebe el buen estado de la embarcación
y revise el buen funcionamiento y estado de:
• Equipos de navegación y comunicaciones
• Motores, sistema eléctrico y niveles (aceite, combustible
y agua)
• Aparejo
• Equipo de seguridad
a) Informarse de la previsión meteorológica de la
zona donde se pretende navegar, evitando la salida en caso de mal
tiempo o mala visibilidad.
b) Informar de la fecha/hora prevista de salida/llegada y puerto
de salida/destino, a fin de poder recibir aviso de cualquier eventualidad,
evitando así que transcurran unas horas que podrían
resultar vitales en cualquier emergencia. Comunique cualquier cambio
de destino. En resumen, debe realizar un plan de navegación
y comunicarlo al club náutico o a alguien en tierra, procurando
no alterarlo salvo fuerza mayor.
c) Informar de las características del buque, tanto en el
punto de salida como en el de destino, a fin de la mejor identificación
de la embarcación:
• Nombre del barco
• Tripulación (Datos de los mismos)
• Tipo, color, formas de las superestructuras, palos, etc.
• Nacionalidad y distintivo de llamada
• Número y nombre de personas a bordo
• Equipos de comunicaciones que disponen
• Teléfono de contacto y personas con las que contactar
en caso de emergencia
d) Tenga al día su titulación náutica y la
documentación reglamentaria, de acuerdo con su embarcación
y navegaciones a realizar.
e) Disponga de información suficiente de la ruta y puertos
que espera visitar: cartas náuticas, derroteros, libro de
faros, balizamientos, lugares de fondeo, amarres disponibles, etc.
No olvide que está terminantemente prohibido amarrarse a
las boyas de balizamiento.
f) No embarque en su embarcación más tripulantes que
los permitidos.
g) Tiene a su disposición un teléfono gratuito de
emergencias (900 202 202), para utilizar en alertas para personas
que desde tierra puedan advertir una situación de peligro
en la mar (avistamiento de bengalas, familiares que no tienen noticias
de personas a bordo de embarcaciones de recreo, etc)
2. Recomendaciones básicas de seguridad
Balsas salvavidas
• Afirmar correctamente la balsa en un lugar despejado.
• Si tiene que emplearla lea bien las instrucciones de uso,
reúna el material a evacuar (sin olvidar la radiobaliza)
y amarre el cabo de retenida al barco).
• Procure no mojarse al subir a bordo de la balsa y corte
el cabo de retenida en el último momento.
• Una vez a bordo, compruebe su estado (inflado, válvulas),
amarre el material y reparta bien el peso. Largue el ancla flotante.
• Reparta pastillas contra el mareo y distribuya turnos de
guardia. Active su radiobaliza si no lo ha hecho todavía.
Chalecos salvavidas
• Mantenga los chalecos en buen estado y completos (con luz,
silbato, bandas reflectantes, correas y cierres, etc.)
• Lleve a bordo tanto chalecos como tripulantes, todo en buen
estado.
• Los niños deben usar chalecos adecuados a su talla.
• En caso de mal tiempo lleve puesto el chaleco de forma permanente.
• Úselo siempre en moto náutica, windsurf, vela
ligera y mal tiempo.
Trajes de supervivencia
• El traje debe ponerse con facilidad sobre la ropa y cubrir
todo el cuerpo salvo el rostro.
• Debe permitirle moverse con relativa soltura.
• Si se lanza al agua con él puesto, hágalo
desde una altura prudencial, sin que se le descoloque, le entre
agua o le produzca alguna lesión.
Arneses de seguridad
• Acostúmbrese al uso del arnés y adáptelo
a su talla y a sus movimientos.
• Sujete su arnés si el tiempo empeora. Evitará
el accidente de caer al agua.
• Debe consistir en una cinta, en lugar de un cabo y afirmarse
a la espalda.
3. Si avista o recibe señales de
una embarcación en peligro en sus proximidades
• Debe acudir lo más rápidamente
en su auxilio, siempre que no ponga en peligro su propia seguridad.
• Póngase en contacto (VHF canal 16 o 2.182 Khz) con
el Centro de Salvamento Marítimo o Estación Radiocostera
más próxima y contacte con otros buques en sus proximidades.
• Si no dispone de equipos de comunicación, advierta
a otras embarcaciones cercanas con señales de socorro. Si
no puede prestar ayuda, diríjase al puerto más cercano
para informar de la situación
Fuente: ministerio de fomento
Lista de comprobación (salvamento marítimo)
Predicción meteorológica
Equipo de navegación y gobierno
Combustible para el viaje y reserva
Equipos de comunicaciones (VHF)
Cartas naúticas de la zona
Equipo de propulsión
Estanqueidad y sistemas de achique
Estado de las baterías
Estado tomas de corriente
Luces de navegación
Linternas y pilas de repuesto
Chaleco salvavidas para cada tripulante
Arnés de seguridad
Estado del equipo de seguridad
Sistema contraincendios
Reflector rádar, radiobaliza (406 Mhz)
Agua potable (en los estanques)
Plan de navegación
Documentación del barco
Anclas y cabos
Medios alternativos de propulsión
Herramientas, repuestos
Trajes térmicos
Botiquín, pastillas contra el mareo
Navajas, aparejos de pesca
Ropas de abrigo/impermeables
Llamadas de socorro (Canal 16)
SINTONICE EL CANAL O LA FRECUENCIA INDICADA Y DIGA:
1. MEDÉ... MEDÉ... MEDÉ...(Mayday... mayday...
mayday...)
2. AQUÍ LA EMBARCACIÓN... (nombre) Repítalo
tres veces...
3. ESTOY EN LA SITUACIÓN... (coordenadas de su posición)
o bién... ME ENCUENTRO A... MILLAS DE... (demora y distancia)
4. NECESITO AYUDA URGENTE A CAUSA DE... Indique la naturaleza del
peligro...
REPITA ESTE MENSAJE HASTA OBTENER CONTESTACIÓN
Primeros auxilios
¿Cómo reaccionar cuando se produce
alguna situación de riesgo o peligro para la salud de las
personas a bordo?
En la mayoría de las ocasiones, salvo que algún tripulante
tenga la condición de médico o sanitario, deberán
ser el resto de tripulantes los que le procuren las primeras atenciones
para paliar la situación de emergencia surgida. En cualquier
caso, habrá que evaluar la gravedad del asunto y, si es necesario,
deberemos recurrir a un servicio sanitario radiomédico, que
son unos centros médicos de consulta que facilitan la información
necesaria para atajar dichas emergencias.
Los servicios de Centro Radio Médico, presentes en las estaciones
de VHF, atienden consultas durante las 24 horas del día,
son gratuitos y se pueden utilizar en cualquier punto del planeta.
Para realizar la consulta, habrá que tener a la vista al
enfermo y detallar los síntomas de manera exhaustiva. Toda
la información que facilitemos sobre el paciente será
poca para la resolución del problema por parte del profesional.
A continuación, recogemos los problemas sanitarios
más habituales que se pueden presentar en cualquier trayecto
marítimo y qué debemos hacer cuando éstos se
presentan.
Hipotermia
En este caso, la temperatura del enfermo es menor de lo habitual
en parte o en la totalidad e su cuerpo, por causas como el frío
reinante, la humedad, el cansancio, etcétera. Otros síntomas
son hormigueo en las extremidades, palidez, descenso del pulso,
sueño o ampollas. Para prevenirla habrá que procurar
estar bien abrigados e ingerir bebidas calientes. Si ésta
se produce, debemos quitar las ropas mojadas del enfermo, situarlo
en posición horizontal con la cabeza alta, arroparlo y suministrarle
bebidas calientes. Si una zona está especialmente afectada,
habrá que sumergirla en agua caliente.
Hipertermia
Suele producirse cuando nos hemos expuesto demasiado al sol, lo
que produce una elevación de nuestra temperatura. Por lo
tanto, es fundamental utilizar gorras, vestirse con ropas ligeras
de algodón y tejidos naturales, además de beber mucho
líquido. Por supuesto, debemos procurar alternar nuestras
estancias en el sol y en la sombra, así como utilizar cremas
protectoras, mojándonos la cabeza y la nuca cada cierto tiempo.
Si existe una hipertermia urgente a bordo, deberemos situar al enfermo
a la sombra, aplicarle líquidos, humedecer su cuerpo con
toallas y controlar las constantes vitales.
Asfixia
Puede producirse por diversas razones: cuerpos extraños en
las vías respiratorias, ahogamiento, gases, etc. En este
caso debemos reaccionar con celeridad, buscando la causa de la posible
obstrucción, aflojando la ropa y las prendas del enfermo
y proporcionándole calor si se encuentra mojado. Si es preciso,
habrá que aplicar la respiración artificial en sus
diferentes formas: boca a boca, presión en la espalda y levantamiento
de brazos, mascarilla Air-Vita, etcétera. Ésta debe
hacerse con un ritmo de 13 a 16 inspiraciones por minuto sin interrumpirla
de forma prematura.
Problemas cardíacos
Si se produce un paro cardíaco, los síntomas se harán
evidentes enseguida: ausencia de pulso, piel morada, pupilas dilatadas.
Entonces habrá que aplicar con rapidez un masaje cardíaco.
Para ello habrá que acostar al enfermo sobre una superficie
horizontal y dura y apoyar nuestras manos (una sobre otra) en el
final del esternón del enfermo aplicando cinco fuertes presiones,
una por segundo, que producirán un hundimiento del esternón.
Accionaremos una sola vez el reanimador, contando tres veces hacia
arriba y dos hacia abajo.
Heridas
Para curar las heridas, las precauciones básicas son: la
desinfección con los medios que dispongamos, extraer los
cuerpos extraños, cubrir la herida y tratamiento antitetánico.
También será bueno contar con analgésicos en
caso de dolor.
Contusiones
Dependerá de su importancia. Si es leve, bastará con
aplicar una pomada específica, vendar la zona y hacer que
el afectado repose. Sin embargo, cuando se produce un fuerte golpe
en la cabeza habrá que poner especial atención. Si
el afectado pierde momentáneamente el conocimiento, habrá
que observarlo durante 48 horas, suministrándole líquidos
en pequeñas dosis. Si se le altera el pulso o tiene alteraciones
en la consciencia o en la memoria, lo mejor será evacuarlo
al centro médico más cercano. Los golpes en el tórax,
si producen hemorragia por la boca, deben tratarse con especial
atención, inmovilizando la zona y aportarle líquidos,
sin que coma nada. Por último, si se ha producido un fuerte
golpe en el abdomen, el riesgo está en las posibles hemorragias
internas, contra las que habrá que reponer la sangre perdida,
controlando el pulso y la presión arterial, manteniendo abrigado
al enfermo.
Hemorragias
En cuanto a las hemorragias, éstas pueden ser arteriales,
capilares o venosas. Las primeras son las más peligrosas
(la sangre es de color rojo vivo y brota espasmódicamente).
En este caso, hay que actuar con prontitud por el riesgo de estado
de shock. Si es muy importante y se encuentra localizada en un miembro,
habrá que practicar un torniquete por encima de la herida
y hacia la parte en que se encuentra el corazón. Para ello
podemos utilizar una goma, una venda elástica u otros materiales
como cabos, trapos, cuerdas, etcétera. Dicho torniquete no
puede estar puesto más de tres horas. En el caso de las hemorragias
venosas (la sangre es de color rojo oscuro y brota continuamente)
o de las capilares serias habrá que elevar el miembro el
cuestión, aflojar las ropas que ejerzan presión y
aplicar un vendaje. Si no se detiene, habrá que recurrir
al torniquete, aunque en este caso se deberá practicar por
debajo de la herida.
Quemaduras
Las más habituales en alta mar son las producidas por el
sol. Si no son muy graves, pueden ser de primer grado (se enrojece
la piel y aparecen algunas ampollas) o de segundo grado (aparecen
ampollas severas con líquido interno), más graves
y dolorosas. En todos los casos, debe hidratarse la piel con cremas,
vaselina o incluso aceite de oliva. Nunca debemos romper las ampollas.
Por último, es posible que tengamos que atender quemaduras
de tercer grado, en las cuales puede peligrar la vida del accidentado.
En este caso, habrá que recurrir al servicio médico,
primero por radio y luego trasladando al paciente. Erosionan la
piel y producen costras. En este caso, también habrá
que aplicar cremas, apósitos grasos o incluso penicilina
o sulfamida. Los analgésicos son obligados, ya que producen
mucho dolor. En este caso, habrá que controlar las constantes
vitales de la persona y darle de beber con asiduidad.
Mareos
Otra de las situaciones más frecuentes a la hora de navegar
es el mareo, hasta tal punto que hasta el tripulante más
experto puede padecerlo. Sus síntomas son bastante conocidos:
náuseas, sudoración, palidez, pérdida de equilibro
o de visión... En este caso, es muy conveniente tomar medidas
preventivas, como tomar unas pastillas antes del viaje y no consumir
bebidas alcohólicos o comidas demasiado pesadas. Para atajar
una situación de urgencia, habrá que situar al afectado
en una posición horizontal con las piernas hacia arriba,
hidratarle y hacer que haga respiraciones profundas con el abdomen.
Incluso se puede provocar el vómito, lo que normalmente alivia
la situación.
Infonavis
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